Liturgia de la Palabra


Tiempo Ordinario 1ª Semana · Ciclo A



PRIMERA LECTURA
La gloria del Señor alborea sobre ti.

Del libro de Isaías 60, 1-6

Levántate y resplandece, Jerusalén, porque ha llegado tu luz, y la gloria del Señor alborea sobre ti. Mira: las tinieblas cubren la tierra y espesa niebla envuelve a los pueblos; pero sobre ti resplandece el Señor y en ti se manifiesta su gloria. Caminarán los pueblos a tu luz y los reyes, al resplandor de tu aurora.

Levanta los ojos y mira alrededor: todos se reúnen y vienen a ti; tus hijos llegan de lejos, a tus hijas las traen en brazos. Entonces verás esto radiante de alegría; tu corazón se alegrará y se ensanchará, cuando se vuelquen sobre ti los tesoros del mar y te traigan las riquezas de los pueblos. Te inundará una multitud de camellos y dromedarios, procedentes de Madián y de Efá. Vendrán todos los de Sabá trayendo incienso y oro y proclamando las alabanzas del Señor.

Palabra de Dios.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 71

Que te adoren, Señor, todos los pueblos.

Comunica, Señor, al rey tu juicio / y tu justicia, al que es hijo de reyes; / así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres / y regirá a tu pueblo justamente. R/.

Florecerá en sus días la justicia / y reinará la paz, era tras era. / De mar a mar se extenderá su reino / y de un extremo al otro de la tierra. R/.

Los reyes de Occidente y de las islas / le ofrecerán sus dones. / Ante Él se postrarán todos los reyes / y todas las naciones. R/.

Al débil librará del poderoso / y ayudará al que se encuentra sin amparo; / se apiadará del desvalido y pobre / y salvará la vida del desdichado. R/.


SEGUNDA LECTURA
También los paganos participan de la misma herencia que nosotros.

De la Carta de san Pablo a los Efesios 3, 2-3a.5-6

Hermanos: Han oído hablar de la distribución de la gracia de Dios,que se me ha confiado en favor de ustedes. Por revelación se me dio a conocer este misterio, que no había sido manifestado a los hombres en otros tiempos, pero que ha sido revelado ahora por el espíritu a sus santos apóstoles y profetas: es decir, que por el Evangelio, también los paganos son coherederos de la misma herencia, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la misma promesa en Jesucristo.

Palabra de Dios.


EVANGELIO

Hemos venido de Oriente para adorar al Rey de los judíos.

Del Evangelio según san Mateo 2, 1-12

Jesús nació en Belén de Judá, en tiempos del rey Herodes. Unos magos de Oriente llegaron entonces a Jerusalén y preguntaron: "¿Dónde está el Rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos surgir su estrella y hemos venido a adorarlo”.

Al enterarse de esto, el rey Herodes se sobresaltó y toda Jerusalén con él. Convocó entonces a los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: "En Belén de Judá, porque así lo ha escrito el profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres en manera alguna la menor entre las ciudades ilustres de Judá, pues de ti saldrá un jefe, que será el pastor de mi pueblo, Israel”.

Entonces Herodes llamó en secreto a los magos, para que le precisaran el tiempo en que se les había aparecido la estrella y los mandó a Belén, diciéndoles: "Vayan a averiguar cuidadosamente qué hay de ese niño, y cuando lo encuentren, avísenme para que yo también vaya a adorarlo”.

Después de oír al rey, los magos se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto surgir, comenzó a guiarlos, hasta que se detuvo encima de donde estaba el niño. Al ver de nuevo la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa y vieron al niño con María, su madre, y postrándose, lo adoraron. Después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Advertidos durante el sueño de que no volvieran a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.

Palabra del Señor.


REFLEXIÓN

LA SALVACIÓN DE DIOS ES UNIVERSAL

La visita de los sabios de Oriente, narrado por Mateo, afirma que la salvación que trae Jesús es para toda la humanidad. Por eso, Epifanía significa celebración de la manifestación de Dios a todos los hombres.

En una época que pretende universalizar todo, el mundo se convierte en una "aldea global” sin fronteras ni distancias. A pesar de esto, vivimos divididos, enfrentados por defender intereses egoístas, olvidando el mensaje de Dios; como dirá Isaías, sin luz, y envueltos en las tinieblas. Pero Dios, afirma Pablo, nunca abandona a quienes, dejándose alcanzar por su gracia, se ponen en camino para buscar a Jesús, y unidos a Él proclamar el bien y la salvación.

Unos extranjeros llegan al "pueblo elegido” con el deseo de adorar a "un rey” que ha sido anunciado por la luz de una estrella. Así se cumple la profecía de Isaías. Pese a este signo cósmico, que denota misterio y grandeza, los beneficiarios, en lugar de alegrarse, buscan acabar con la vida del rey. Así comienza la vida del Salvador del mundo, según Mateo. Pero también nace la invitación a estar siempre abiertos a la Luz que ilumina nuestra existencia, que da valor a lo que puede hacernos bien: Jesucristo.

Los sabios ofrecen al Niño lo mejor que tienen: oro, incienso y mirra. Nosotros, ¿qué podemos ofrecer a Dios? Simplemente lo que somos y tenemos, saliendo al encuentro de los necesitados, donde mejor se manifiesta el rostro de Dios. Pero muchas veces, como Herodes, por defender a capa y espada los privilegios e intereses, cerramos el corazón a la solidaridad, sin preocuparnos del sufrimiento ajeno. Eso es anticristiano. La Epifanía debe abrirnos a la esperanza de Dios, al compromiso solidario, a la auténtica conversión. Si esto es así, Dios no se habrá manifestado en vano.

¿Nuestra vida expresa, en los gestos y actitudes, que hemos sido iluminados por la luz de Jesucristo?

Seamos siempre agradecidos con Dios, pues nunca un hombre es tan grande como cuando está de rodillas en actitud de adoración y de acción de gracias. Amén


Fuente: sanpablo.ec


PRIMERA LECTURA

De la carta a los Hebreos 1,1-6

En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios antiguamente a nuestros padres por los profetas. Ahora, en esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo, al que ha nombrado heredero de todo, y por medio del cual ha ido realizando las edades del mundo. Él es reflejo de su gloria, impronta de su ser. Él sostiene el universo con su palabra poderosa. Y, habiendo realizado la purificación de los pecados, está sentado a la derecha de su majestad en las alturas; tanto más encumbrado sobre los ángeles, cuanto más sublime es el nombre que ha heredado. Pues, ¿a qué ángel dijo jamás: «Hijo mío eres tú, hoy te he engendrado», o: «Yo seré para él un padre, y él será para mí un hijo»? Y en otro pasaje, al introducir en el mundo al primogénito, dice: «Adórenlo todos los ángeles de Dios.»

Palabra de Dios.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 96,1.2b.6.7c.9

Adorad a Dios, todos sus ángeles

El Señor reina, la tierra goza,
se alegran las islas innumerables.
Justicia y derecho sostienen su trono. R/.

Los cielos pregonan su justicia,
y todos los pueblos contemplan su gloria.
Ante él se postran todos los dioses. R/.

Porque tú eres, Señor,
altísimo sobre toda la tierra,
encumbrado sobre todos los dioses. R/.


EVANGELIO



Del Evangelio según san Marcos 1,14-20

Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía: «Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio.»

Pasando junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que eran pescadores y estaban echando el copo en el lago. Jesús les dijo: «Venid conmigo y os haré pescadores de hombres.»

Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Un poco más adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. Los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon con él.

Palabra del Señor.


REFLEXIÓN

Comienza el tiempo ordinario.

En Rusia se celebra un acueducto desde el 31 de diciembre al 8 de enero. Así que aquí podemos entender lo del volver al trabajo. Y precisamente en medio del trabajo ordinario, Jesús se acerca y llama. "Mirad que entre los pucheros y las ollas anda Dios" decía santa Teresa de Ávila. O entre redes (no sociales, que en aquella época no había). O entre los libros del colegio, instituto o universidad. O entre los papeles del trabajo…

Porque Dios se acerca siempre, llama siempre, está a tu lado siempre. Lo veas o no, lo sientas o no. En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios antiguamente. Ahora, en esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo. Habla Jesús y nosotros debemos responder. Algunos le dicen “no” y se dan la vuelta. Otros, Simón, Andrés, Santiago, Juan, dicen “sí” y comienzan un nuevo camino. Un camino que no será fácil.

Y es que todo empieza cuando “arrestaron a Juan”. Desde el principio, Jesús sabe que se va a enfrentar a una terrible oposición. Los enemigos del Bien son muchos, y no se conforman con silenciar a los profetas. Muy a menudo, los matan. En 2016 cada 6 minutos mataron a un cristiano, dicen las estadísticas. A lo largo del camino, en mucha ocasiones Jesús se enfrenta a sus enemigos.

Pero hay que optar. Desde el momento en que Cristo vino al mundo, el plazo se ha cumplido. Elige. Con Cristo, comenzar el camino a Jerusalén, o con los que arrestaron al Bautista y luego lo asesinaron. Por supuesto, nosotros no vamos a matar a nadie, pero nuestras traiciones a la opción fundamental suponen pequeñas muertes, personales y ajenas. Prepárate para volver al camino, si lo dejas. La humildad es imprescindible, para decir “perdón” y “lo siento”. Además, Jesús te perdona siempre. No es como nosotros.

Se ha terminado el tiempo de Navidad, y comienza el tiempo ordinario. Ordinario no significa aburrido. La mayor parte del año es tiempo ordinario. Adviento, Navidad, Cuaresma, Semana Santa, Pascua nos ayudan, son el entrenamiento específico para vivir, como hace falta, la mayor parte del año. Para poder vivir como Dios quiere.


Fuente: www.ciudadredonda.org


PRIMERA LECTURA
Convenía que Dios consumara en la perfección, mediante el sufrimiento, a Jesucristo, autor y guía de nuestra salvación.

De la Carta a los Hebreos 2, 5-12

Hermanos: Dios no ha sometido a los ángeles el nuevo orden de la salvación, del cual estamos hablando. Un salmo lo atestigua solemnemente diciendo: "¿Qué es el hombre, para que de él te acuerdes, ese pobre ser humano, para que de él te preocupes? Sin embargo, lo hiciste un poquito inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad. Todo lo sometiste bajo sus pies’.

Al decir aquí la Escritura que Dios lo sometió todo, no se hace ninguna excepción. Es verdad que ahora todavía no vemos el universo entero sometido al hombre; pero sí vemos ya al que por un momento Dios hizo inferior a los ángeles, a Jesús, que por haber sufrido la muerte, está coronado de gloria y honor. Así, por la gracia de Dios, la muerte que Él sufrió redunda en bien de todos.

En efecto, el Creador y Señor de todas las cosas, quiere que todos sus hijos tengan parte en su gloria. Por eso convenía que Dios consumara en la perfección, mediante el sufrimiento, a Jesucristo, autor y guía de nuestra salvación.

El santificador y los santificados tienen la misma condición humana. Por eso no se avergüenza de llamar hermanos a los hombres, cuando dice: "Hablaré de ti a mis hermanos; en medio de la asamblea te alabaré”.

Palabra de Dios.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 8

Diste a tu Hijo el mando sobre las obras de tus manos.

¡Qué admirable es, Señor y Dios nuestro, / tu poder en toda la tierra! / ¿Qué es el hombre, para que de él te acuerdes; / ese pobre ser humano, para que de él te preocupes? R/.

Sin embargo, lo hiciste un poquito inferior a los ángeles, / lo coronaste de gloria y dignidad; / le diste el mando sobre las obras de tus manos / y todo lo sometiste bajo sus pies. R/.

Pusiste a su servicio los rebaños y las manadas, / todos los animales salvajes, / las aves del cielo y los peces del mar, / que recorren los caminos de las aguas. R/.


EVANGELIO

No enseñaba como los escribas, sino como quien tiene autoridad.

Del Evangelio según san Marcos 1, 21-28

En aquel tiempo, se hallaba Jesús en Cafarnaún y el sábado fue a la sinagoga y se puso a enseñar. Los oyentes quedaron asombrados de sus palabras, pues enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.

Había en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu inmundo, que se puso a gritar: "¿Qué quieres tú con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios”. Jesús le ordenó: "¡Cállate y sal de él!”. El espíritu inmundo, sacudiendo al hombre con violencia y dando un alarido, salió de él. Todos quedaron estupefactos y se preguntaban: "¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es ésta? Este hombre tiene autoridad para mandar hasta a los espíritus inmundos y le obedecen”. Y muy pronto se extendió su fama por toda Galilea.

Palabra del Señor.


REFLEXIÓN

SOLIDARIOS CON EL DOLOR DEL HERMANO

La sabiduría popular dice que para comprender el dolor y el sufrimiento de una persona hay que estar en sus zapatos, es decir, vivir en carne propia su tragedia, sólo así podremos ser solidarios con su situación. Y esto es, para el autor de Hebreos, lo que hace Jesús, quien no sólo con su encarnación, le devuelve al ser humano su dignidad, sino que, con su pasión y muerte, sufre lo humanamente insoportable para solidarizarse con su sufrimiento. Por estas acciones de entrega solidaria es que Jesús se convierte para todos los que lo buscan con fe en salvador y santificador, con poder y autoridad para hacernos partícipes de la gloria divina.

En el Evangelio de hoy, el hombre poseído por el mal representa a la humanidad envuelta en las tinieblas del pecado que quiere darle la espalda a Dios, no dejándole hablar, cuestionando su autoridad, poniendo en entredicho su existencia, difamando a su servidora, la Iglesia. Y es ahí precisamente donde actúa Jesús con autoridad, haciendo resonar su Palabra con mayor poder y fuerza, haciéndose escuchar en el mundo, devolviendo la esperanza, abriendo horizontes de paz y de amor, a través de hombres y mujeres que se dejan tocar por su misericordia, se asombran por su humildad y grandeza y actúan con su misma autoridad.

Con la autoridad de la Palabra de Jesús, ¿estamos en condiciones de enfrentar el lado oscuro de la vida y salir victoriosos?

Señor, comunícanos tu Palabra, que tiene el poder y la autoridad para liberar al ser humano de las cadenas del mal, y así entrar libres de pecado en tu reino. Amén.


Fuente: sanpablo.ec


PRIMERA LECTURA
El que ha ¡Nacido de Dios no puede pecar!

De la Primera carta de san Juan 3, 7-10

Hijos míos: No dejen que nadie los engañe. Quien practica la santidad es santo, como Cristo es santo. Quien vive pecando, se deja dominar por el diablo, ya que el diablo es pecador desde el principio.

Pues bien, para eso se encarnó el Hijo de Dios: para deshacer las obras del diablo. Ninguno que sea hijo de Dios sigue cometiendo pecados, porque el germen de vida que Dios le dio permanece en Él. No puede pecar, porque ha nacido de Dios.

En esto se distinguen los hijos de Dios de los hijos del diablo: todo aquel que no practica la santidad, no es hijo de Dios; tampoco es de Dios el que no ama a su hermano.

Palabra de Dios.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 97

Toda la tierra ha visto al Salvador

Cantemos al Señor un canto nuevo, / pues ha hecho maravillas. / Su diestra y su santo brazo / le han dado la victoria. R/

Alégrense el mar y el mundo submarino, / el orbe y todos los que en él habitan. / Que los ríos estallen en aplausos / y las montañas salten de alegría. R/
Regocíjese todo ante el Señor, / porque ya viene a gobernar el orbe. / Justicia y rectitud serán las normas / con las que rija a todas las naciones. R/.


EVANGELIO

Hemos encontrado al Mesías.

Del Evangelio según san Juan 1, 35-42

En aquel tiempo, estaba Juan el Bautista con dos de sus discípulos, y fijando los ojos en Jesús, que pasaba, dijo: "Éste es el Cordero de Dios”. Los dos discípulos, al oír estas palabras, siguieron a Jesús. Él se volvió hacia ellos, y viendo que lo seguían, les preguntó: "¿Qué buscan?” Ellos le contestaron: "¿Dónde vives, Rabí?” (Rabí significa "maestro”). Él les dijo: "Vengan a ver”.

Fueron, pues, vieron dónde vivía y se quedaron con Él ese día. Eran como las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron lo que Juan el Bautista decía y siguieron a Jesús. El primero a quien encontró Andrés, fue a su hermano Simón, y le dijo: "Hemos encontrado al Mesías” (que quiere decir "el ungido”). Lo llevó a donde estaba Jesús y éste, fijando en él la mirada, le dijo: "Tú eres Simón, hijo de Juan. Tú te llamarás Ke-fás” (que significa Pedro, es decir, "roca”).

Palabra del Señor.


REFLEXIÓN

SOMOS DE DIOS Y PARA DIOS

La búsqueda de la santidad tiene su origen en Dios y está inscrita en el corazón humano, el cual no descansa hasta encontrarla y reposar en ella, pues, todo aquel que no practica la santidad, no es hijo de Dios. Mas la santidad se revela de forma definitiva en el encuentro personal con el hermano, en la vivencia del amor y del servicio, pues no es de Dios el que no ama a su hermano.

¿Qué busco realmente en Jesús? ¿Un bastón donde apoyarme, un mago, una solución a mis dificultades, alguien a quien contarle mis problemas, pero del cual me olvido si las cosas marchan bien? Para seguir a Jesús no debemos fiarnos de lo que dicen de Él los demás, sino que debemos experimentarlo en nuestra propia vida, conocerlo, amarlo, vivir de forma diferente a como la sociedad vive, sabiendo que somos parte de ella. Nuestro ejemplo de vida debe ser un testimonio claro y fiel para aquellos que están perdidos, que no le conocen, aquellos que creen que Jesús es un invento de la Iglesia. Nosotros debemos vivir siendo más humanos, más acogedores, más cercanos, más libres... Debemos sentir y vivir la alegría de su seguimiento estando más cercanos al prójimo; porque cuando descubrimos a Jesús la vida cambia radicalmente, y es ahí cuando empieza realmente nuestro proceso de santidad.

Con nuestro deseo de vivir en santidad, ¿damos testimonio de ser hijos de Dios? ¿Nuestras expresiones concretas dan testimonio del encuentro con Jesús?

Señor Jesús, concédeme la gracia de ser un verdadero discípulo tuyo, que me distinga por la caridad hacia todos los que me rodeanpaz. Amén


Fuente: sanpablo.ec


PRIMERA LECTURA
Estamos seguros de haber pasado de la muerte a la vida, porque amamos a nuestros hermanos.

De la Primera carta de san Juan 3, 11-21

Hermanos: Éste es el mensaje que ustedes han oído desde el principio: que nos amemos los unos a los otros, no como Caín, que era el demonio, y por eso mató a su hermano. ¿Y por qué lo mató? Porque sus propias obras eran malas, mientras que las de su hermano eran buenas.

No se sorprendan, hermanos, de que el mundo los odie. Nosotros estamos seguros de haber pasado de la muerte a la vida, porque amamos a nuestros hermanos. El que no ama permanece en la muerte. El que odia a su hermano es un homicida y bien saben ustedes que ningún homicida tiene la vida eterna.

Conocemos lo que es el amor, en que Cristo dio su vida por nosotros. Así también debemos nosotros dar la vida por nuestros hermanos. Si alguno, teniendo con qué vivir, ve a su hermano pasar necesidad, y sin embargo, no lo ayuda, ¿cómo habitará el amor de Dios en él?

Hijos míos, no amemos solamente de palabra, amemos de verdad y con las obras. En esto conoceremos que somos de la verdad, y delante de Dios tranquilizaremos nuestra conciencia de cualquier cosa que ella nos reprochare, porque Dios es más grande que nuestra conciencia y todo lo conoce. Si nuestra conciencia no nos remuerde, entonces, hermanos míos, nuestra confianza en Dios es total.

Palabra de Dios.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 99

R/. Alabemos a Dios, todos los hombres.

Alabemos a Dios, todos los hombres, / sirvamos al Señor con alegría y con júbilo / entremos en su templo. R/.

Reconozcamos que el Señor es Dios, / que Él fue quien nos hizo y somos suyos, / que somos su pueblo y su rebaño. R/.

Entremos por sus puertas dando gracias, / crucemos por sus atrios entre himnos, / alabando al Señor y bendiciéndolo. R/.

Porque el Señor es bueno, bendigámoslo, / porque es eterna su misericordia / y su fidelidad nunca se acaba. R/.


EVANGELIO

Tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel.

Del Evangelio según san Juan 1, 43-51

En aquel tiempo, determinó Jesús ir a Galilea, y encontrándose a Felipe, le dijo: "Sígueme”. Felipe era de Betsaida, la tierra de Andrés y de Pedro.

Felipe se encontró con Natanael y le dijo: "Hemos encontrado a aquel de quien escribió Moisés en la ley y también los profetas. Es Jesús de Nazaret, el hijo de José”. Natanael replicó: "¿Acaso puede salir de Nazaret algo bueno?”. Felipe le contestó: "Ven y lo verás”.

Cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo: "Éste es un verdadero israelita en el que no hay doblez”. Natanael le preguntó: "¿De dónde me conoces?”. Jesús le respondió: "Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera”. Respondió Natanael: "Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel” Jesús le contestó: "Tú crees, porque te he dicho que te vi debajo de la higuera. Mayores cosas has de ver”. Después añadió: "Yo les aseguro que verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre”.

Palabra del Señor.


REFLEXIÓN

¿CUÁL ES NUESTRA CONFESIÓN DE FE?

Para los cristianos, la medida del amor es Cristo, quien entregó su vida por nuestra salvación. Por tal motivo nuestro modo de amar no puede ser mezquino ni calculador, sino generoso, siempre dispuesto a servir a los hermanos. Al comienzo de este año, cuando se hacen tantas promesas, sigamos el consejo del autor sagrado, quien nos pide que no amemos solamente de palabra, sino que amemos de verdad y con las obras. Pues ya lo dice el mismo autor: "Para amar a Dios primero hay que amar al hermano”.

La confesión de fe que hace Natanael, después de tratar a Jesús casi con desprecio, tiene las dos certezas de nuestra fe: Hijo de Dios (dimensión divina) y rey de Israel (dimensión humana). Para proclamar el encuentro con Jesucristo, contar esa experiencia y revelar su naturaleza (divina y humana) a los demás, como lo hace Felipe, es necesario conocer plenamente a Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre. Si proclamamos sólo la dimensión divina, corremos el riesgo de hacer de Jesús un ser distante, lejano, ajeno a nuestra realidad, mientras que si sólo reconocemos su papel concreto en la historia como hombre, corremos el riesgo de convertirlo en un súper hombre que no tiene nada que ver con nuestra salvación. A Jesús es necesario conocerlo con el corazón antes que con la razón.

¿Hago de la opción de seguir a Jesucristo, mi modelo de actuar, el criterio que guía mis decisiones y el centro de mi vida?

Gracias, Señor Jesús, por llamarme a seguirte; por mostrarme que mi fe no se limita a una serie de dogmas o normas morales que deba creer y vivir sin más. Amén


Fuente: sanpablo.ec


PRIMERA LECTURA
El Espíritu, el agua y la sangre

De la Primera carta de san Juan 5, 5-13

Queridos hijos: ¿Quién es el que vence al mundo? Sólo el que cree que Jesús es el Hijo de Dios. Jesucristo se manifestó por medio del agua y de la sangre; Él vino, no sólo con agua, sino con agua y con sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio, porque el Espíritu es la verdad. Así pues, los testigos son tres: el Espíritu, el agua y la sangre. Y los tres están de acuerdo.

Si aceptamos el testimonio de los hombres, el testimonio de Dios vale mucho más y ese testimonio es el que Dios ha dado de su Hijo.

El que cree en el Hijo de Dios tiene en sí ese testimonio. El que no le cree a Dios, hace de Él un mentiroso, porque no cree en el testimonio que Dios ha dado de su Hijo. Y el testimonio es éste: que Dios nos ha dado la vida eterna y esa vida está en su Hijo. Quien tiene al Hijo, tiene la vida; quien no tiene al Hijo, no tiene la vida.

A ustedes, los que creen en el nombre del Hijo de Dios, les he escrito estas cosas para que sepan que tienen la vida eterna.

Palabra de Dios.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 147

R/. Demos gracias y alabemos al Señor.

Glorifica al Señor, Jerusalén, / a Dios ríndele honores, Israel. / Él refuerza el cerrojo de tus puertas / y bendice a tus hijos en tu casa. R/.

Él mantiene la paz en tus fronteras, / con su trigo mejor sacia tu hambre. / Él envía a la tierra su mensaje y su palabra corre velozmente. R/.

Le muestra a Jacob su pensamiento, / sus normas y designios a Israel. / No ha hecho nada igual con ningún pueblo, / ni le ha confiado a otro sus proyectos. R/.


EVANGELIO

Tú eres mi Hijo amado; yo tengo en ti mis complacencias.

Del Evangelio según san Marcos 1, 7-11

En aquel tiempo, Juan predicaba diciendo: "Ya viene detrás de mí uno que es más poderoso que yo, uno ante quien no merezco ni siquiera inclinarme para desatarle la correa de sus sandalias. Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero Él los bautizará con el Espíritu Santo”.

Por esos días, vino Jesús de Nazaret de Galilea y fue bautizado por Juan en el Jordán. Al salir Jesús del agua, vio que los cielos se rasgaban y que el Espíritu, en figura de paloma, descendía sobre Él. Se oyó entonces una voz del cielo que decía: "Tú eres mi Hijo amado; yo tengo en ti mis complacencias”.

Palabra del Señor.


REFLEXIÓN

BAUTIZADOS EN EL ESPÍRITU SANTO

Dar testimonio de Dios es, al mismo tiempo, testificar que Jesús es el Hijo de Dios. Dicho testimonio no nace de la carne (la razón), sino de la fuerza del Espíritu (la fe). En Jesús hemos recibido la vida eterna, la vida verdadera, la vida de Dios. Esta vida recibida de Dios por el agua (bautismo) y la sangre (Eucaristía), tiene que estar al servicio de la vida del ser humano. Como cristianos, nuestra principal misión consiste en proteger la vida, sobre todo la de los más débiles e indefensos, denunciando y protestando contra las leyes que quieren hacer de la misma un "medio” de placer, de experimentación, de consumo y descartable.

El bautismo de Juan era un símbolo, un signo de conversión para prepararse a la llegada del Mesías. También Jesús se acerca a ese bautismo y el Padre, con su voz y el envío del Espíritu Santo, ratifican que Él es el Mesías esperado, que ya no hará falta el bautismo de Juan, porque el Mesías bautizará con Espíritu Santo y con fuego. Y si el bautismo de Juan era para el perdón de los pecados, el de Jesús, en el Espíritu Santo, no sólo que perdona el pecado de raíz, sino que además nos hace hijos de Dios y miembros de su Cuerpo, que es la Iglesia. Como bautizados, pues, estamos llamados a dar frutos de bien, en especial frutos de vida.

¿Al dar testimonio de Jesús, movidos por el Espíritu, logramos que las personas que nos escuchan o están a nuestro lado se motiven a creer en Él?

Impulsados por tu Santo Espíritu, Señor, estamos dispuestos a dar testimonio de que tú eres el Dios que protege y plenifica la vida con tu amor. Amén.


Fuente: sanpablo.ec


PRIMERA LECTURA
Dios nos escucha en todo lo que le pedimos conforme a su voluntad.

De la Primera carta de san Juan 5, 14-21

Queridos hijos: La confianza que tenemos en Dios consiste en que, si le pedimos algo conforme a su voluntad, Él nos escucha. Si estamos seguros de que escucha nuestras peticiones, también lo estamos de poseer ya lo que le pedimos.

Si alguno ve que su hermano comete un pecado de los que no llevan a la muerte, que pida por él y le obtendrá la vida. Esto vale para los que cometen pecados que no llevan a la muerte, porque hay un pecado que sí lleva a la muerte (por ése no digo que se pida). Toda mala acción es pecado, pero hay pecados que no llevan a la muerte.

Sabemos que todo el que ha nacido de Dios no peca, sino que el Hijo de Dios lo protege, y no lo toca el demonio. Sabemos que somos de Dios, mientras que el mundo entero yace en poder del demonio. También sabemos que el Hijo de Dios ha venido ya y que nos ha dado inteligencia para conocer al Dios verdadero. Nosotros permanecemos fieles al único verdadero, porque permanecemos en su Hijo Jesucristo. Él es el verdadero Dios y la vida eterna. Hijos míos, no adoren a los ídolos.

Dichosos los que te vieron y murieron gozando de tu amistad; pero más dichosos los que estén vivos cuando vuelvas.

Palabra de Dios.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 149

R/. El Señor es amigo de su pueblo.

Entonen al Señor un canto nuevo, / en la reunión litúrgica proclámenlo. / En su creador y rey, en el Señor, / alégrese Israel, su pueblo santo. R/.

En honor de su nombre, que haya danzas, / alábenlo con arpa y tamboriles. / El Señor es amigo de su pueblo / y otorga la victoria a los humildes. R/.

Que se alegren los fieles en el triunfo, / que inunde el regocijo sus hogares, / que alaben al Señor con sus palabras, / porque en esto su pueblo se complace. R/.


EVANGELIO

La primera señal milagrosa de Jesús, en Caná de Galilea.

Del Evangelio según Juan 2, 1-11

En aquel tiempo, hubo una boda en Caná de Galilea, a la cual asistió la madre de Jesús. Éste y sus discípulos también fueron invitados. Como llegara a faltar el vino, María le dijo a Jesús: "Ya no tienen vino”. Jesús le contestó: "Mujer, ¿qué podemos hacer tú y yo? Todavía no llega mi hora”. Pero ella dijo a los que servían: "Hagan lo que Él les diga”.

Había allí seis tinajas de piedra, de unos cien litros cada una, que servían para las purificaciones de los judíos. Jesús dijo a los que servían: "Llenen de agua esas tinajas”. Y las llenaron hasta el borde. Entonces les dijo: "Saquen ahora un poco y llévenselo al mayordomo”.

Así lo hicieron, y en cuanto el mayordomo probó el agua convertida en vino, sin saber su procedencia, porque sólo los sirvientes la sabían, llamó al novio y le dijo: "Todo el mundo sirve primero el vino mejor, y cuando los invitados ya han bebido bastante, se sirve el corriente. Tú, en cambio, has guardado el vino mejor hasta ahora”.

Esto que Jesús hizo en Caná de Galilea fue la primera de sus señales milagrosas. Así mostró su gloria y sus discípulos creyeron en Él.

Palabra del Señor.


REFLEXIÓN

¿CÓMO ES LA CALIDAD DE NUESTRA ORACIÓN?

Las lecturas de hoy tienen como telón de fondo la intercesión. Jesús nos ha dado la confianza y la certeza de que cuanto le pidamos al Padre en su nombre, buscando hacer en todo su voluntad, y si es para el bien de los demás, Dios nos escucha. En la primera lectura se nos pide orar por los pecados de los hermanos, para que con nuestra oración de petición él obtenga de Dios la salvación y la vida. Pero, en lugar de eso, somos jueces para condenar y señalar con el dedo al que comete faltas, al que está en pecado. Ésa no es la actitud de un cristiano. Que nuestra característica principal sea siempre la misericordia y la solidaridad con los demás.

Con la observación que hace del problema de la falta de vino y la sugerencia que da a los sirvientes: "Hagan lo que Él les diga”, de entrada el Evangelio de Juan presenta el rol de María en la fe y en la vida de la Iglesia. Ella, en su condición natural de Madre, intercederá siempre por nuestras necesidades ante Dios por medio de su Hijo. María nos enseña que por la fe en Jesús, Dios nos ofrece todos los bienes de la salvación. Por eso podemos estar seguros de que nuestras peticiones son escuchadas. Pues solo Él, y ningún otro, puede colmar nuestros deseos y necesidades, porque cuenta con el poder y la gracia de Dios, ya que Él es Dios.

Cuando oramos y pedimos a Dios, ¿manifestamos nuestras necesidades y las de los demás, o sólo nuestros caprichosos deseos?

Padre y Dios de amor, a ti elevamos nuestras oraciones, porque sabemos que tú las escuchas y, a través de ellas, nos das lo que te pedimos y nos envías tu bendición. Amén.


Fuente: sanpablo.ec